Salud y rutinas

La primera visita al dentista: cuándo ir y cómo lograr que no sea un susto

La recomendación sorprende a casi todos: al año, o cuando salga el primer diente. Y la razón por la que conviene tan pronto no tiene que ver con las caries de hoy.
Redacción Lumi · 5 min de lectura
La primera visita al dentista: cuándo ir y cómo lograr que no sea un susto

Casi todo el mundo lleva a su hijo al dentista por primera vez alrededor de los tres o cuatro años, o cuando aparece un problema. La recomendación de las asociaciones de odontopediatría es bastante antes: al cumplir el año, o dentro de los seis meses siguientes a que salga el primer diente, lo que ocurra primero.

La reacción normal es pensar que a esa edad no hay nada que revisar. Y ahí está el malentendido: la primera visita no es para el niño. Es para ti.

Qué pasa de verdad en esa primera cita

Dura poco y casi todo es conversación. Se mira la boca —muchas veces con el niño sentado en tus piernas, frente a frente con el dentista—, se revisa cómo están saliendo los dientes, y el resto del tiempo se habla de lo que de verdad decide si habrá caries: el biberón de la noche, cuántas veces al día come algo dulce, cómo se está cepillando, si el agua de tu zona lleva flúor.

Salir de ahí sabiendo esas cuatro cosas a los doce meses cambia más el futuro de esa boca que la primera revisión a los cuatro años, cuando algunas decisiones ya llevan años tomadas.

En la primera visita el niño suele ir sentado en las piernas del adulto. La revisión dura poco; la conversación, más.
En la primera visita el niño suele ir sentado en las piernas del adulto. La revisión dura poco; la conversación, más.

Por qué los dientes de leche sí importan

«Total, se le van a caer.» Se caen, sí, pero mientras tanto guardan el sitio para los definitivos, sirven para masticar y para hablar, y una caries en ellos duele igual que en cualquier otro diente. Una infección en un diente de leche puede además afectar al que viene detrás.

La primera visita no busca caries. Busca que no las haya.

Cómo preparar la visita para que no sea un susto

Cita temprano y en un buen día. A media mañana, después de dormir bien, no al final de la tarde. La mitad del éxito es el horario.

No prometas que no va a pasar nada raro. Cuéntale lo que sí va a pasar: que le van a mirar los dientes con una lucecita y un espejito, que va a abrir la boca grande, que tú vas a estar ahí.

Cuidado con las palabras que le regalas. «No te va a doler», «no tengas miedo», «no te van a poner ninguna inyección» meten en la escena tres ideas que él no tenía. Es más útil hablar en positivo: van a contar los dientes.

Juega a la consulta en casa. Túmbalo, cuéntale los dientes con una linterna, deja que él te los cuente a ti y al peluche. Lo que ya se jugó asusta menos.

No uses al dentista como amenaza. «Si no te lavas, el dentista te va a picar los dientes» convierte a la persona que va a ayudarlo en el castigo.

Contarle los dientes al peluche antes de la cita. Lo que ya se jugó en casa asusta bastante menos en la consulta.
Contarle los dientes al peluche antes de la cita. Lo que ya se jugó en casa asusta bastante menos en la consulta.

Lo que sí conviene llevar preguntado

Cómo cepillar a esta edad y con cuánta pasta; si el agua que toman en casa tiene flúor; si el biberón o el pecho de la noche están afectando; cuándo conviene dejar el chupete; y qué hacer si se cae y se golpea un diente, que a estas edades pasa más de lo que uno espera.

Sobre el cepillado, la regla que más se olvida: hasta que el niño escribe bien —alrededor de los seis o siete años— el cepillado de la noche lo termina un adulto. Él lo empieza, tú lo repasas.

Él se cepilla para aprender. Tú repasas para que quede limpio.

Si tu hijo ya tiene tres o cuatro años y nunca ha ido, no pasa nada: la primera visita sigue siendo la misma conversación. Se pide cita, se cuenta lo que va a pasar y se va en un buen día. Tarde es mejor que nunca, y bastante mejor que ir por una urgencia.

¿Le puede servir a otra mamá o a otro papá?

Referencias

  1. American Academy of Pediatric Dentistry (AAPD). «Policy on the Dental Home» y guía sobre la periodicidad de las visitas: primera visita al erupcionar el primer diente y no más tarde de los 12 meses. Fundamenta la recomendación central del artículo.
  2. American Academy of Pediatrics (AAP). «Maintaining and Improving the Oral Health of Young Children». Pediatrics. Respalda la visita temprana, el papel del flúor y la supervisión adulta del cepillado.
  3. U.S. Preventive Services Task Force. Recomendación sobre prevención de caries en niños menores de cinco años (barniz de flúor en atención primaria). Base de lo que se dice sobre el flúor.
  4. American Academy of Pediatric Dentistry. Guía sobre traumatismos dentales en la primera infancia, base de la pregunta sugerida sobre golpes en los dientes.

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